jueves, 9 de enero de 2014

Un nuevo año feliz

Al empezar un año nuevo, la mayoría queremos cerrar un ciclo y empezar otro mejor; es por ello que se elaboran los famosos propósitos de año nuevo: un listado de actitudes y/o acciones personales para mejorar la calidad del nuevo año.

Ésta es una forma positiva de empezar el año, ya que son deseos que implican una actitud positiva y motivadora para poder superarnos día a día. Aunque han logrado alcanzar la fama de no llevarse a cabo porque nos exigimos más de lo que realmente podemos realizar, debemos ser realistas y así poderlos cumplir.

Tenemos 365 nuevas oportunidades de ser feliz, de dejar atrás la nostalgia, el dolor, el enfado, el pensamiento negativo, la angustia…

Aquí os dejo un listado de acciones y actitudes positivas y sencillas de realizar para afrontar este 2014 de la mejor forma! J


Lee novelas eróticas: con el estrés, la crisis, la infelicidad…dejamos de lado un factor muy importante: el sexo. La imaginación es un arma muy poderosa y qué mejor que darle alas con un buen libro erótico. Está demostrado que afecta de forma positiva a la hora de practicar sexo, ya que dejamos de banda los prejuicios.






Cuida la alimentación:
no hace falta empezar el año con una dieta extrema que luego sabes que dejarás a medias, desafiando al dichoso efecto yo-yó. Cuida lo que comes, vigila las calorías y deshazte de los excesos.






Deja el coche aparcado: intenta caminar unos 30 minutos al día. Ahorrarás gasolina y harás un poco de ejercicio.





Deja de fumar: no vale reducir. ¡El tabaco es malísimo! Tendrás los dientes más blancos, no te olerá el aliento ni las manos, tendrás una piel más bonita, mejorará tu salud y ahorrarás muchísimo dinero.



Escucha música: la música nos mueve. La relacionamos con momentos, sentimientos, personas… Dedica un momento del día a relajarte y escuchar tu música favorita.



Viaja: prepara una escapada, aunque sea a pasar un día al pueblo de al lado. La sensación de hacer algo diferente con tu familia o amigos y además visitar algo nuevo te llenará de energía.





Ayuda: aunque pienses que nadie lo está pasando peor que tú… te equivocas. Muchas personas tienen una horrible situación y precisan ayuda de los demás, ahí es cuando entras tú. Ayuda a quienes lo necesiten en la medida que puedas… ya sabes, ¡toda buena acción vuelve! J





Sé sincero/a: no te calles, di lo que piensas. No te vayas a dormir sin decir lo que piensas a las personas que tienes a tu alrededor.






Cree en ti: piensa en todas las cosas buenas y malas que tienes. Haz un listado y piensa que puedes reducir las malas y potenciar las buenas para crecer cada día un poco más.





Cumple con tus propósitos: no hace falta que se hagan el día 1 de enero, sino durante todo el año. Lo importante es tener claro que quieres lograr un crecimiento y que lo vas a conseguir.

lunes, 16 de diciembre de 2013

¿Cómo puedo ser feliz?



La felicidad es un estado emocional que manifestamos cuando nos sentimos en paz interior, con positivismo y con la sensación de haber llegado a una meta; por lo tanto siempre podemos mejorar este estado.

Ser feliz está directamente relacionado con el entorno social en el que crecemos, con las experiencias vividas a lo largo de nuestras vidas. Cuando somos pequeños absorbemos conocimientos y aprendemos a partir de lo que nos enseñan los demás, es por eso que cuando crecemos y somos capaces de dirigir nuestro camino debemos mejorar nuestro nivel de bienestar personal: depende de nosotros.

Los tiempos de austeridad en los que vivimos no ayudan a mejorar nuestra felicidad, ya que desgraciadamente equiparamos el dinero a otras necesidades básicas que necesita el ser humano. Es bien cierto que es necesario, pero debemos utilizarlo como un medio y no como un fin.

Si echamos un vistazo a la pirámide de Maslow, vemos que en su teoría formula una jerarquía de necesidades humanas y defiende que a medida que se satisfacen las necesidades más básicas, las personas desarrollamos necesidades y deseos más elevados.


¿Pero qué ocurre cuando una persona decide reducir su necesidad fisiológica de comer durante 3 meses para poder comprarse el mismo bolso Louis Vuitton que llevan sus amigas o el nuevo reloj IWC que lo utilizan personalidades como Zidane o SM el Rey?
¿A que extremos estamos llegando?

¿No podemos ser felices con un bolso o un reloj que únicamente cumplan la necesidad que queremos cubrir? 
¿A caso no cubren la misma necesidad?


El dinero ayuda, pero no te regala felicidad. Es un bien sobre valorado.
Ayuda a cubrir nuestras necesidades básicas, pero una vez que éstas están cubiertas le restamos importancia (o al menos así debería ser).

Tener la mentalidad de que la felicidad va ligada al dinero hace que muchas personas desvíen su verdadero camino hacia la felicidad… y después se arrepienten por no haber vivido realmente lo que les hacía feliz.
Nos dejamos llevar por las grandes empresas, que nos influyen de manera que llegamos a consumir MARCAS (no productos) que no necesitamos para auto realizarnos; son ellos mismos quien nos crean esas falsas necesidades.

Lo que está claro es que el camino que nos lleva a estar satisfechos con nuestras vidas es trabajar la felicidad. Podemos aplicar las técnicas adecuadas para conseguirla o mejorarla, como cualquier otra habilidad.
Lo más importante es aplicar la técnica efectiva para ello, y así conseguir un alto rendimiento.





“No creas que el dinero lo hace todo, o vas a terminar haciéndolo todo por dinero” - Voltaire